jueves, 26 de febrero de 2015

Motivación y lesiones en el deporte

La motivación y la influencia que tiene ésta a la hora de producirse lesiones, no sólo en el baloncesto, sino en general en el deporte.

La motivación en un deporte es fundamental, tanto en deportes individuales como en los de equipo, es más, yo podría llegar a decir por mi experiencia personal que, sin motivación no hay diversión. 
El hecho de ir a un entrenamiento poco motivado supondrá que realices las cosas mal porque no tendrás ganas de hacerlas y como no te salen o básicamente, como las haces mal pues no vas a disfrutar de lo que estas haciendo, de acuerdo con Deci y Ryan, (1991); (2000), “La amotivación se caracteriza porque el sujeto no tiene intención de realizar algo y por tanto es probable que la actividad sea desorganizada y acompañada de sentimientos de frustración, miedo o depresión” y también con Deci y Ryan (1991), “La motivación supone el compromiso de un sujeto con una actividad por el placer y el disfrute que le produce y por tanto, la actividad es un fin en sí misma”.

     Ahora bien, a parte de lo ya dicho, un alto nivel de motivación puede llegar a ocasionar lesiones ya sea por sobresfuerzos, por realizar acciones a las que tu cuerpo no esta acostumbrado, etc. Está claro que esto también depende de si se trata de deportistas de alto rendimiento o de deportistas de formación como podemos leer en el artículo: Motivación y lesiones deportivas en jugadores de balonmano, “la competición deportiva de alto rendimiento es muy diferente de la competición de deportistas en formación, al menos en las consecuencias conductuales de los niveles de motivación”, Olmedilla, A, Blas, A, Laguna, M (2010), yo creo que esto se debe a que en los deportistas de alto rendimiento ese deporte es su trabajo, y en los deportistas de formación es sólo un “hobbie”.
Pero también opino que una lesión puede llegar a ser mucho más grave si tu nivel de motivación es bajo porque tu actividad física será baja, no estarás activo y esto es algo que cualquier deporte requiere. Todo entrenamiento o cualquier partido es una competición, hay que entrenar duro para poder jugar duro, si no tienes ganas de entrenar, si no tienes ganas de jugar, si tu actitud es mala, si no estás motivado, es imposible que salgan las cosas bien. En primer lugar el entrenador se enfadará y con él tus compañeros y será aquí donde entre en juego el tema de las lesiones, pues en un determinado momento cuando intentes ponerte a la altura de tus compañeros o de tu rival, será un cambio brusco. 

En definitiva, desde mi punto de vista, un alto nivel de motivación puede suponer lesiones moderadas pero un bajo nivel de motivación también e incluso más graves.

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