La motivación en un deporte es fundamental, tanto en
deportes individuales como en los de equipo, es más, yo podría llegar a decir
por mi experiencia personal que, sin motivación no hay diversión.
El hecho de ir a un entrenamiento poco motivado supondrá que realices las cosas mal porque
no tendrás ganas de hacerlas y como no te salen o básicamente, como las haces
mal pues no vas a disfrutar de lo que estas haciendo, de acuerdo con Deci y Ryan, (1991); (2000), “La amotivación se
caracteriza porque el sujeto no tiene intención de realizar algo y por tanto es
probable que la actividad sea desorganizada y acompañada de sentimientos de
frustración, miedo o depresión” y también con Deci y Ryan (1991), “La
motivación supone el compromiso de un
sujeto con una actividad por el placer y el disfrute que le produce y por
tanto, la actividad es un fin en sí misma”.
Ahora bien, a parte de lo ya dicho, un alto nivel de motivación
puede llegar a ocasionar lesiones ya sea por sobresfuerzos, por realizar
acciones a las que tu cuerpo no esta acostumbrado, etc. Está claro que esto
también depende de si se trata de deportistas de alto rendimiento o de
deportistas de formación como podemos leer en el artículo: Motivación y lesiones deportivas en
jugadores de balonmano, “la competición
deportiva de alto rendimiento es muy diferente de la competición de deportistas
en formación, al menos en las consecuencias conductuales de los niveles de
motivación”, Olmedilla, A, Blas, A, Laguna, M (2010), yo creo que esto se debe
a que en los deportistas de alto rendimiento ese deporte es su trabajo, y en
los deportistas de formación es sólo un “hobbie”.
Pero también opino
que una lesión puede llegar a ser mucho más grave si tu nivel de motivación es
bajo porque tu actividad física será baja, no estarás activo y esto es algo que cualquier
deporte requiere. Todo entrenamiento o cualquier partido es una
competición, hay que entrenar duro para poder jugar duro, si no tienes ganas de
entrenar, si no tienes ganas de jugar, si tu actitud es mala, si no
estás motivado, es imposible que salgan las cosas bien. En primer lugar el
entrenador se enfadará y con él tus compañeros y será aquí donde entre en juego el tema de las lesiones, pues en un determinado momento cuando intentes ponerte a la altura de tus compañeros o de tu rival, será un cambio brusco.
En definitiva,
desde mi punto de vista, un alto nivel de motivación puede suponer lesiones
moderadas pero un bajo nivel de motivación también e incluso más graves.
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